Solución de problemas difíciles: Siete consejos para evitar el fracaso.


Tratar de resolver un problema, creyendo que no se va a lograr nada es como ir a pelear una guerra dándola por perdida. Generalmente se obtiene lo que se creyó al principio y nunca faltarán quienes se puedan sentir mediocremente orgullosos de haber estado en lo cierto.

Si tienes un reto en tu vida ya sea personal o laboral y realmente quieres lograr algo benéfico de ello, debes comenzar por convencerte de que el fracaso no existe. El fracaso no es más que un bloqueo mental y emocional que se materializa cuando dejamos de intentar.

Muchas veces, el fracaso se define como el no logro de los resultados requeridos o esperados; pero es necesario entender que el proceso de búsqueda de esa idea o solución para nuestro problema, nos ha hecho evolucionar en conocimientos y en otras habilidades que nos permitirán intentarlo de nuevo.

Los procesos de solución de problemas son un ciclo únicamente de crecimiento que se detendrá, en la mayoría de los casos, cuando tu lo decidas.

No estoy diciendo que no existan los problemas difíciles y complejos, a los que en general parecieran no tener solución definitiva; lo que quiero dejar claro es que en la mente del solucionador, siempre debe existir la confianza en encontrar una alternativa que en caso de no resolver el problema de manera definitiva, pueda ayudar a mitigar sus efectos negativos. Si se definen varios tipos de soluciones, siempre habrán cosas por intentar y nunca tendremos esa situación de fracaso rotundo.

El fracaso nunca nos encontrará si no dejamos de intentar; sé que esto puede ser muy difícil en algunos casos, ya que el intentar puede consumir recursos económicos, físicos, emocionales entre otros; pero lo que quiero es dejar claro que se debe luchar hasta el final.

Muchos fracasos ocurren en personas que no se dieron cuenta lo cerca del éxito que estuvieron. Thomas Alva Edison

Cuando sientas que estás a punto de suspender la búsqueda de soluciones, te recomiendo lo siguiente:

1. Revisa que tengas la estructura de problemas priorizadas.
Pueden existir muchas alternativas de solución a un problema, pero pueden surgir más cuando buscas no sólo una solución definitiva, sino que defines otros soluciones complementarias que pueden ayudar a mitigar los impactos negativos del problema, mientras se continúa buscando la solución final.

2. No dejes de tener en cuenta los logros alcanzados.
Si has logrado alguna solución intermedia, no la dejes de lado ni la menosprecies, ya que a veces, estas soluciones se pueden mejorar para disminuir gran parte de los efectos negativos de un problema.

3. Asegúrate de haber agotado todos los recursos disponibles.
Verifica haber hablado con todas las personas que te puedan apoyar, analizado lo suficiente las alternativas disponibles, agotado los recursos físicos que tengas a mano etc.

4. Trata de replantear el problema desde otro punto de vista.
Plantear el problema de otra forma puede ayudarte a generar nuevas alternativas de solución.

5. Trata de aplicar diferentes técnicas de creatividad.
Las técnicas de creatividad son herramientas útiles para generar ideas y si se practican en equipo el resultado es aún mejor.

6. Tómate una pausa y retoma el problema luego.
Muchas veces dejar de pensar por un momento en el problema, puede ayudar a refrescar tu mente y enfrentarlo de una perspectiva diferente.

7. Mejora el ambiente en el que estás resolviendo el problema.
A veces estar en tu elemento, puede ayudar a que tu mente se disponga mejor para la generación de ideas.

Si a pesar de todo, debes suspender la búsqueda de la solución, no dejes de pensar que has agotado todos los recursos con los que contabas en ese momento y que lo que queda ante ti, es un reto sin resolver que muy probablemente vayas a retomar más adelante.

Sin importar los resultados, al final, eres un mejor solucionador de problemas, ya que has fortalecido tanto tus conocimientos, como tus habilidades comunicativas, emocionales y demás y esta fuerza te ayudará a lograr los éxitos futuros, porque problemas nunca van a dejar de aparecer.

Nunca dejes de aprender de las caídas ya que son las verdaderas lecciones de la vida, de esta manera nunca existirá ningún fracaso rotundo, porque siempre podras obtener logros de cada experiencia.

Así como la naturaleza no ha hecho provisión alguna para que mi cuerpo tolere el dolor, tampoco ha hecho provisión para que mi vida sufra el fracaso. El fracaso, como el dolor, es ajeno a mi vida. Og Mandino

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