Cómo crear un Mapa Mental


Hace unas semanas ya  hablamos de los Mapas Mentales y  presentamos los principios básicos de esta interesante técnica (pincha aquí para ver el post). En esta ocasión queremos contamos cómo elaborar un Mapa Mental para que lo puedas poner en práctica, por ejemplo en nuestras sesiones de brainstorming o en tu día a día.


Antes de empezar, debemos tener en cuenta que esto de los Mapas Mentales va de pensar en palabras clave o símbolos que representan ideas y palabras. No nos interesan los esquemas, o párrafos con oraciones largas. Recuerda que esta técnica se basa en representar y potenciar al máximo los mecanismos asociativos entre ideas que favorecen el pensamiento irradiante de nuestro cerebro, así como nuestra capacidad de memorización, organización, análisis y síntesis.


Los materiales que necesitaremos son muy sencillos, una hoja en blanco, cuyo tamaño dependerá de la complejidad del problema que trabajemos, y algunos lápices o rotuladores de colores. El motivo de utilizar diferentes colores es porque los colores y su contraste despierta más a nuestra mente, que las líneas monocromáticas.


Bien, pues teniendo todo eso ya nos podemos poner manos a la obra. Comenzaremos poniendo la hoja en apaisado y dibujaremos o escribiremos el problema en una o pocas palabras en el centro. A partir de esa idea central, los principales temas relacionados con el problema se “irradiarán” de la imagen central en forma de ramas. Veréis mapas mentales con el grosor de unas ramas mayor que otras, eso simplemente representa el poder asociativo del concepto con el problema central. De esos temas que se ramifican, a su vez parten imágenes u otras palabras claves que trazamos sobre líneas abiertas, sin pensar, de forma automática pero clara, formando poco a poco una gran estructura nodal. Utiliza una palabra por cada rama, de esta manera se multiplican las posibilidades de que se activen más ideas relacionadas. Por cierto, no hay límite en el número de ramas que se pueden pintar, así que crea todas las que consideres necesarias.

Ejemplo de Mapa Mental enfocado a preparar las vacaciones.
Como vés las aplicaciones pueden ser de lo más diverso.


Idea importante: deja fluir nuestros pensamientos libremente en todas direcciones de la hoja. De este modo, pensaremos de forma más natural y se incrementará nuestra inspiración y creatividad.


Conviene dejar espacios o zonas en blanco para posibles explicaciones o conexiones que se nos ocurran más adelante. Y no os preocupéis si no sabéis pintar o dibujar bien las imágenes o formas, lo importante es que la imagen represente para vosotros el concepto que queréis representar, ni más ni menos. Además, podéis mejorar y enriquecer con colores, imágenes, códigos y dimensiones que les añaden interés, gracia e individualidad.


Trabaja de forma rápida, sin plantearnos mucho la eficacia a priori de vuestro trabajo. Y sobre todo, rompe los límites, utilisa nuestra fantasía para combinar conceptos y expandir el mapa. No pongas límites, dejate llevar por el mapa y por las ideas y relaciones que os vayan surgiendo en todas direcciones.

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